miércoles, 6 de mayo de 2009

Crisis global

Bueno, por fin alguien que coincide conmigo: Bernanke cree que la salida de la crisis comenzará este año, algo que yo anticipaba a principios de diciembre.
En realidad ya se empiezan a ver algunos indicadores más optimistas, tanto a nivel local como global. Sólo me preocupa que el precio del petróleo no recupera terreno, pero eso no es tan malo - excepto para mi orgullo.
Espero que en esto, al menos, Bernanke y yo acertemos.

sábado, 4 de abril de 2009

El precio del petróleo

¿Tan equivocado estaba? Bien, tengo que decir que estaba esperando tener tiempo y datos, y al final no.
En mayo del 2008 había publicado mi tabla de prospectiva de precios para el petróleo WTI. Por las dudas la copio:
2007: 79 USD/barril
2008: 95
2009: 114
2010: 170, pasando los 200 antes de mitad de año.
La cuestión es que a pesar del bajón, el promedio de 2008 es de 100 USD.
Por supuesto para el 2009 se cree que va a estar en 42 USD promedio, y en 53 para el 2010.
Yo creo que va a subir más. Por supuesto hay un desacelere de la economía, que va a tardar en levantarse, pero yo creo (y ahora no tengo demasiados motivos, porque en el caos las fórmulas no sirven de mucho) que va a estar cerca de los 80 USD.
Todo depende de cuán rápido se recupere la confianza, no hay mucho más que inventar.

De paso, una más: la predicción del dólar 2009 dada en setiembre de 2008 tampoco estuvo mal: dije 4$ para mediados de año, y ya está por 3.75.

Los que quieran consultas, cobro barato.

viernes, 20 de marzo de 2009

Ser público

Negroponte publicó hace unos años un libro, "Ser digital", en el que pronostica un futuro donde todo lo que podía ser digitalizado lo sería. Warhol dijo que en el futuro todos tendriamos derecho a nuestros 15 minutos de fama. Internet con "Web 2.0" (tecnologías para facilitar la comunicación y para compartir información) es el nexo entre ambos pronósticos: un mundo en el que todos pueden digitalizar su vida, y hacerla pública.

Parece una compulsión: redes sociales digitales, fotologs, blogs, videologs... Cada vez más son los que publican su vida y sus pensamientos, como algo más que un diario privado: con el secreto deseo de que el mundo los vea. Los bloggers y floggers sueñan con la fama que se mide en comentarios, la gente publica videos en YouTube y se contacta con amigos en Facebook, con colegas en LinkedIn, o arman sus propias redes sociales.

Algunos servicios incluso dan consejos para salir entre los primeros lugares en las búsquedas de Google... El tema no es sólo estar, sino que te vean.
Y ese es el tema; todos quieren ser públicos, para bien o para mal. Lo que hoy dijimos será permanente en el tiempo, y cuando ya no estemos seguirá en la red. No hay arrepentimiento posible; nada se borra, todo permanece (si no es en línea, es en el archivo de internet).

En el fondo no hay nada nuevo, es el ancestral deseo de trascendencia del hombre: plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro. Cosas que nos trascienden, que siguen ahí cuando ya no estamos. El valor central de nuestra existencia: permanecer. La única verdadera diferencia entre el hombre y el resto del reino animal (hasta que alguien me demuestre que otra especie tiene necesidad de trascendencia).
La única forma de vida eterna en una época sin cielo ni infierno.

Claro que es una forma de trascendencia totalmente superficial, son las formas de hoy. La trascendencia "zapping": ser famoso por unas horas; la trascendencia "light": ser público entre las multitudes de la web es ser anónimo.

Lo que pasa es que trascender en el real sentido de la palabra (y de la necesidad del alma) es hacer para los demás. Cualquier sucedáneo deja en uno esa sensación de vacío tan típica de los tiempos modernos, opuesta a la sensación de plenitud de un verdadero acto trascendente.

Porque eso es un acto trascendente: un acto que sale de nosotros y llega, para siempre, a los demás.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Más Dino

Busqué un poquito y hay. Creo que no se puede ser tan insensible como para escuchar este bandoneón sin una lagrimita de emoción.
Si Astor Piazzolla llevó el bandondeón a una cumbre en la composición e interpretación, creo que Dino lo eleva a nuevas cumbres, más altas y a la vez tan cerca.
La nota también está muy buena, pero no tengo tiempo ahora de traducirla.

Dino

Pensar que en el año '82 (o por ahí), en uno de los recitales organizados por la revista Humo(r) donde actuaban entre otros Víctor Heredia y el cuarteto Zupay, en Obras, escuché cómo silbaban y le gritaban "borracho" al viejo Dino Saluzzi.
Esos que gritaban tuvieron que callarse, a los pocos minutos de que el duende del bandoneón (perdón Miguel Simón) empezara a tocar. A partir de ahí pareció una misa.
Si mal no recuerdo, fue ovacionado de pie y, si mal no recuerdo, fue tal la insistencia por un bis que la organización tuvo que acceder (no era habitual).
La cuestión es que hoy leo esto, y me acuerdo de esos tontos que silbaron a un viejo que podía tener alguna copas de más pero no le erraba a un botón y hacía respirar el fueye como ninguno. Y sigue, con más de 70 años.
Para el que no sabe inglés traduzco un par de párrafos.
"¿Qué es la belleza? ¿Qué significa sentir, recordar, reír o llorar? ¿Cómo puede la música a la vez ser creada de antemano y ser recreada cada segundo? ¿Es la música una conexión directa al infinito, a nuestra verdadera raíz de ser, tal que podemos ver el alma del músico? Estas y muchas, muchas más preguntas provoca Ojos Negros, la asombrosa grabación del bandoneonista Dino Saluzzi y la celista Anja Lechner"
[...]
[La música de Saluzzi], en este punto, trasciende el tango. La interpretación resultante está más allá de las categorías y puede describirse mejor como no jazz, no clásico, no tango, y no folclore. Sea lo que sea (y Saluzzi diría: "yo toco música"), su impacto emocional deriva de una intimidad delicada que emerge de la profundidad y respiración de la música, incluyendo el sonido de Saluzzi presionando las teclas del bandoneón. Lechner, como cointérprete, se ha enchufado en la capacidad de Saluzzi para comunicarse directamente con el oyente. Nos hablan, o mejor, acertamos a oír una conversación musical con todos los artificios borrados de un plumazo, y lo que queda es de sus corazones a los nuestros."
[...]
"Combine todo esto con un sentido del ritmo o pulso que es tan refinado para hacer que la música dance juguetonamente, creando tan fuerte sensación de respiración que usted podría dejar de respirar."

jueves, 4 de diciembre de 2008

Modelos

Desde hace un tiempo me están dando vueltas en la cabeza los dos modelos macroeconómicos básicos: el ortodoxo y el keynesiano. Hay otros, neoliberales, neokeynesianos, monetaristas, lo que sea; pero esos son los básicos. Mi impresión es que ambos funcionan hasta cierto punto, pero también son en cierta medida utópicos. En la realidad es muy probable que terminen en crisis. Una economía totalmente liberal es, en teoría, perfecta. El problema de la libertad absoluta es que, como ni los recursos ni el mercado son infinitos ni perfectos, se convierte en la ley de la selva: en la guerra por el mercado todo vale. Los principales enemigos del liberalismo parecen ser la falta de controles y la corrupción; sus efectos, la desigualdad y la falta de competitividad. Una economía intervencionista también puede ser, en teoría, perfecta. Requiere un estado fuerte que sostenga la demanda, con buen control del déficit. Los problemas son más difusos, pero la experiencia muestra que tanto el déficit como la inflación tienden a descontrolarse. Los principales enemigos, tal vez, sean la ineficiencia, el clientelismo, el abuso de poder, otra vez la corrupción. La corrupción, en realidad, es un enemigo de cualquier política. Hace que nada sea previsible, ni eficiente, ni competitivo; destruye la igualdad de oportunidades, la moral, y el futuro. No es el único mal, pero sus efectos son devastadores. Si uno se toma el trabajo de graficar el índice de corrupción versus el PBI por cápita, si bien la correlación no es perfecta (hay países petroleros de gran PBI y mucha corrupción, por ejemplo, con una distribución de riqueza muy desigual) la relación se hace evidente.

 

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Indices

Me acaba de llegar el informe del indicador Líder de la Universidad Di Tella (un indicador líder es un indicador que se adelanta a otro, permitiendo hacer proyecciones con alto grado de probabilidad).
Bueno, lo que dice ese índice es que habrá recesión en la primera mitad de 2009.
Nada nuevo para nosotros, pero este indicador da más confiabilidad al pronóstico.
¿Es imposible evitarlo?
Bueno, no es imposible. Según los datos estadísticos, hay sólo un 99.9% de probabilidad de recesión; es decir, tenemos un 0.1% a nuestro favor.
Aún ese 0.1% puede ser mucho, si se hace algo. Lo dudo, pero hay que tener esperanza.
En cuanto a la recesión mundial, no tengo ningún indicador líder de eso, pero confío en que los países desarrollados respondan rápido y se revierta la situación en menos de un año. ¿Demasiado optimista? Veremos.