martes, 21 de octubre de 2008

Chorra, vos, tu vieja y tu papá...

Para variar, otra vez el gobierno nos va a meter la mano en el bolsillo.
Más de uno recordará que muchos economistas se preguntaban cómo iba a hacer el gobierno para pagarle al BM, cumplir con los vencimientos del 2009 y evitar que se dispare el dólar sin que bajen las reservas más de lo aconsejable, y peor aún en un entorno de commodities bajos y posibles déficits.
Bueno, aquí está el brillante plan: usar el dinero de los futuros jubilados.
Es decir, y con la excusa de que los fondos en poder de las AFJP esta vez han caído (como si no estuvieran obligadas por el gobierno a invertir en bonos argentinos en caída libre, cuando no es default), van a sacarnos el dinero del bolsillo, usarlo a discreción, y cuando llegue el momento de devolverlo seguramente será como en la época de las jubilaciones del estado: años de trámites para cobrar, y si tenés la suerte de que salga la jubilación antes que el entierro, horas de cola por dos miserables pesos.
O sea: hasta ahora vienen echando mano de una buena parte de la plata de los jubilados (con el recurso de obligar a las AFJP a invertir más del 50% en títulos argentinos). Pero eso fue hasta ahora; de aquí en más, van a disponer del 100%.
Y uno que creía que no había más que robar...

miércoles, 8 de octubre de 2008

Redondo redondo

No es posible estar en la tribuna sin emoción. Estar ahí.
¿Qué hace la mística ricotera? ¿El Indio? ¿Las bandas? ¿Los ritos? Si fuera tan claro no sería "mística".
Pero creo que ser parte de algo más grande que uno, de algo que superó, incluso, a quienes le dieron origen, tiene algo que ver.
Entre los fans, "yo estuve ahí" es una frase que obliga al respeto.
Se puede ser fan, del palo, mil cosas. Pero ser redondo es otra cosa.
Y, como el brevet de piloto: nunca vence.

sábado, 4 de octubre de 2008

El país del oro

Si tuviera tiempo, me gustaría programar una especie de juego de PC estilo "Los Sims". La idea del juego sería gobernar un país hipotético, que podríamos llamar Aurentina; hacer de presidente, o de algún ministro (hasta podría ser multijugador). En la época del DOS y las pantallas "sólo texto" había un juego muy simple programado en Basic, donde uno hacía de Rey de un reino imaginario. Sencillo pero divertido; ahora quisiera algo más elaborado.
Aurentina sería un país que tiene de todo, y todo significa exactamente eso. Incluyendo a los aurentinos.
El problema con los aurentinos es cultural: básicamente les gusta la plata fácil y sienten alergia por el trabajo. También les gusta opinar, pero a los efectos del juego eso no influye mucho (sí influye el ánimo, pero eso no dependería directamente de las opiniones sino de sus características culturales: se las saben todas pero son ciclotímicos, triunfalistas, y con tendencia a ver el lado malo de las cosas).
Los gobernantes, lamentablemente, también serían aurentinos; esto significa que les gusta tener más que trabajar, y como cuando más tienen más quieren, todo gobernante (tarde o temprano) busca perpetuarse en el poder. Por lo tanto, las medidas de gobierno son orientadas a buscar el voto (o sea el bienestar inmediato) antes que el bienestar a largo plazo.
La consecuencia directa es que en Aurentina sólo se piensa en el corto plazo; el mediano plazo, cuando se considera, se considera largo. En Aurentina nadie cree que se pueda prever lo que los países reales llaman "largo plazo", y, como en una profecía autocumplida, el largo plazo es imprevisible: los ciclos económicos duran a lo sumo dos gobiernos. Es decir, si a uno le va bien, al que le sigue le irá mal.
La idea del juego es, por primera vez en la historia, poner un gobernante (el jugador) que no sea aurentino. Y ver cómo le va.