sábado, 4 de octubre de 2008

El país del oro

Si tuviera tiempo, me gustaría programar una especie de juego de PC estilo "Los Sims". La idea del juego sería gobernar un país hipotético, que podríamos llamar Aurentina; hacer de presidente, o de algún ministro (hasta podría ser multijugador). En la época del DOS y las pantallas "sólo texto" había un juego muy simple programado en Basic, donde uno hacía de Rey de un reino imaginario. Sencillo pero divertido; ahora quisiera algo más elaborado.
Aurentina sería un país que tiene de todo, y todo significa exactamente eso. Incluyendo a los aurentinos.
El problema con los aurentinos es cultural: básicamente les gusta la plata fácil y sienten alergia por el trabajo. También les gusta opinar, pero a los efectos del juego eso no influye mucho (sí influye el ánimo, pero eso no dependería directamente de las opiniones sino de sus características culturales: se las saben todas pero son ciclotímicos, triunfalistas, y con tendencia a ver el lado malo de las cosas).
Los gobernantes, lamentablemente, también serían aurentinos; esto significa que les gusta tener más que trabajar, y como cuando más tienen más quieren, todo gobernante (tarde o temprano) busca perpetuarse en el poder. Por lo tanto, las medidas de gobierno son orientadas a buscar el voto (o sea el bienestar inmediato) antes que el bienestar a largo plazo.
La consecuencia directa es que en Aurentina sólo se piensa en el corto plazo; el mediano plazo, cuando se considera, se considera largo. En Aurentina nadie cree que se pueda prever lo que los países reales llaman "largo plazo", y, como en una profecía autocumplida, el largo plazo es imprevisible: los ciclos económicos duran a lo sumo dos gobiernos. Es decir, si a uno le va bien, al que le sigue le irá mal.
La idea del juego es, por primera vez en la historia, poner un gobernante (el jugador) que no sea aurentino. Y ver cómo le va.

No hay comentarios: