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sábado, 19 de enero de 2013

Democracia, disenso y evolución

La democracia es la forma más perfecta de organización de las naciones... ¿Porque el gobierno es ejercido por el pueblo? ¿Porque el gobierno representa a las mayorías? ¿Porque todos somos iguales ante la ley? ¿Porque todos podemos participar?

La respuesta a todas estas preguntas es NO. La razón es mucho más simple: es la forma de organización que más lugar da al disenso; la que más respeta a las minorías.

Y es que el disenso es esencial a la democracia, al punto que cuando se silencia al que piensa distinto, la democracia degenera en autoritarismo y pierde su razón de ser.
La razón de esto es muy profunda, y tiene que ver con la evolución de las naciones, su crecimiento y desarrollo a largo plazo.

Hace ya unas cuantas décadas, Von Bertalanffy enunciaba la Teoría General de los Sistemas, explicando que todos los sistemas complejos - sean biológicos, mecánicos, sociales, o de cualquier otro tipo - comparten algunas leyes comunes por el hecho de serlo. Es decir, ciertas leyes que valen para los seres vivos (sistemas complejos de células y órganos) son equivalentes a leyes que tienen la misma forma y se aplican a otros sistemas como instituciones o naciones.
Así, podemos analizar cómo se comportan determinados aspectos de un sistema conocido (por ejemplo, uno biológico) y extenderlo a otro sistema, una vez comprendidas las correspondencias entre ambos.
Esto que en principio parece complejo nos permite entender y hasta pronosticar el comportamiento de un sistema complejo basándonos en otro conocido.

Una de las características de los sistemas biológicos es la evolución. La mayoría de las especies que existieron sobre la tierra se ha extinguido a lo largo de las eras; para sobrevivir en este mundo cambiante, las especies deben adaptarse, evolucionar. Y en esto, la diversidad genética juega un papel fundamental.

Hay dos mecanismos básicos en la evolución: la selección natural (que favorece a los genes que mejoran la capacidad de supervivencia y reproducción) y la deriva genética (variaciones en la frecuencia relativa de los alelos de una generación a otra).
Esto último significa que, habiendo diferencias entre los genes de los individuos de una especie, las distintas combinaciones genéticas producen seres con características más o menos diferentes y, entre éstos, los más exitosos son a la larga preponderantes. Esto hace que las especies con mayor diversidad genética se adapten más fácilmente a un entorno cambiante (también juegan su papel la tasa de reproducción o la vida media, pero la diversidad es esencial).
Esa variabilidad genética se produce fundamentalmente por cruzamiento (reproducción sexual, hibridación o transferencia horizontal) o por mutaciones (errores de replicación o influencia externa, como radiación).

¿Cómo funciona esto en el caso de las naciones?

Las naciones buscan el cambio de dos maneras: por evolución (diversidad) o por revolución (uniformidad - las revoluciones generalmente no cambian más que la forma, cuando pretenden que todos compartan la misma ideología).

Así como las especies necesitan evolucionar para sobrevivir a los cambios externos, lo mismo pasa con las naciones (e, incluso, con las culturas y las ideologías). Decía Jefferson: "Las leyes y las instituciones deben ir mano a mano con el progreso de la mente humana. [...] Las instituciones deben avanzar para seguir el ritmo de los tiempos". Y estos cambios, que en la biología provienen de la diversidad genética, en política provienen de la diversidad ideológica (con la cual está profundamente enlazada también la diversidad cultural).

Como en biología, hay varios mecanismos de introducción de cambios: mutaciones, "cruzamientos" con otras culturas e ideologías, distorsiones por influencia de la comunicación y/o el contexto... La adaptación, la evolución, dependen en lo profundo de que las diferencias puedan ser escuchadas, debatidas, y así refutadas o aceptadas y utilizadas para construir sobre ellas.

Del mismo modo en que una persona no crece intelectualmente si de los mecanismos de asimilación y acomodación se queda sólo con el primero (es decir, interpreta todo de acuerdo a su esquema interno y se niega a adaptarse a la realidad), las naciones no pueden evolucionar si no son capaces de integrar puntos de vista diferentes y recrearse continuamente.

Los autoritarismos (como la mayoría de las tiranías, los imperialismos y los totalitarismos) se caracterizan por imponer una única voz. La democracia es una institución que necesita muchas voces, pero las ideologías tienden al autoritarismo, ya que es la ideología dominante la que define en su discurso cuál es el "bien" y cuál es el "mal" (que también se definen culturalmente, reflejados en mitos y tabúes, pero posiblemente éstos también se han originado en el discurso ideológico de clases dominantes del pasado). Más aún: para algunos "una ideología tiene por objetivo único la conquista del poder social, el control y dominio en el proceso de evolución del espíritu humano" (Majfud).

En resumen, para asegurar la evolución es necesario que haya (y se respeten) mecanismos para el disenso: diversidad de partidos y gremios, prensa independiente, organismos de control no gubernamentales, y cualquier otro que se les ocurra.

Escuchar a las minorías, defenderlas del autoritarismo de las mayorías, debería ser un tema central en un gobierno democrático. Lamentablemente, el encanto del poder, los "diarios de Irigoyen", el enceguecimiento ideológico, la estrechez de ideas, la cola de paja, el prejuicio y el orgullo, conspiran contra el futuro.

Alguno podrá decir: "las naciones no se extinguen". Históricamente, los autoritarismos terminaron mal, ya que llevan en sí el germen de su propia destrucción. La pregunta no es cómo van a terminar, sino dentro de cuánto tiempo. La única ventaja de la falta de diversidad ideológica es que siempre se está a tiempo de cambiar.

miércoles, 15 de junio de 2011

Marketing político (o las marcas contra las ideas)

Hace poco tiempo intercambiábamos opiniones sobre política en un almuerzo, y alguien dijo algo que me pareció revelador: en Argentina importan más las marcas que las ideas.

Doy más detalles: los partidos políticos grandes, en Argentina, no se arman alrededor de ideas, sino de "marcas". Perón, UCR, son sólo marcas, como Boca o River, y por eso en cada partido podemos encontrar todo el espectro ideológico. Porque lo que importa es la foto (o el escudo) en la boleta.

No quiero decir que en los partidos no haya quienes tienen un modelo de país, pero... ¿qué tiene que ver el de Menem con el de Kirchner, por ejemplo? El modelo de Perón es bastante claro, está en las 20 verdades, pero a ningún peronista parece interesarle mucho. Digamos como mínimo que los hechos no lo reflejan.

Hace no mucho, los políticos debatían ideas, hablaban de políticas. Todavía me acuerdo el libraco con la plataforma de Raúl Alfonsín. Hoy nadie se molestaría en escribirlo, porque nadie se molestaría en leerlo: no se debaten ideas, se hace marketing.
Por eso los kirchneristas necesitan a Cristina: porque no tienen a nadie más con tan buena imagen (estamos hablando en general). ¿Si tiene ideas? En lo que hace al resultado de las elecciones, no pesa. En la UCR se bajan candidatos sin presentar pelea: es claro que la imagen de Alfonsín los ha superado.

Notar que "Cristina" y "Néstor" son la "marca" del kirchnerismo, y no "Kirchner" (aunque Cristina se refiere a él por el apellido, lo que también tiene su efecto). Los que saben de marketing pueden explicar mucho sobre esto: la empatía que se produce (sobre todo en ciertos sectores sociales), por ejemplo. En cambio, Perón era y es Perón más que Juan Domingo.
Ricardo Alfonsín, en cambio, es "Alfonsín". Por eso aglutina al radicalismo esperanzado más que ningún otro candidato radical, y dudo que el radicalismo encuentre un candidato mejor (para los radicales, ya que para el resto la evocación puede ser contraproducente).
Estas consideraciones permiten pronosticar un triunfo casi seguro de Cristina sobre Ricardo, y una pelea más pareja entre Alfonsín y un kirchnerista cualquiera.

Finalmente: puse arriba "marcas contra ideas", porque es tan completo el triunfo de las marcas que las ideas no sólo pasan a segundo plano: desaparecen. Eso es terrible, porque significa que a nadie le importa, al momento de votar, qué modelo de país queremos o, algo mucho más concreto, qué esperamos del futuro cercano.
Nos hemos convertido en un pueblo sin esperanza.

martes, 27 de octubre de 2009

El lustrabotas de Cortázar

Sin coincidir políticamente (me niego a aceptar que los males latinoamericanos sean exclusiva consecuencia de las políticas estadounidenses, ya que bastante hemos hecho los propios nosotros), rescato este texto de Cortázar tomado de por ahí:

"América Latina paga el precio agobiante de la explotación que hace el imperialismo de sus riquezas propias; lo que no siempre se ve es el precio que paga en inteligencia natural ahogada por la miseria. Mi pequeño lustrabotas tenía esa curiosidad vigilante que alimenta la inteligencia y la vuelve visible y activa; pero ninguna escuela, ninguna pizarra, ningún maestro habían orientado esa fuerza que giraba en el vacío."

Además de disfrutar en esa página ese estilo al que tanto se parece el de Pescetti cuando escribe para niños (o mejor viceversa, no me pregunten por qué me suenan tan parecidos, pero me suenan); bueno, además, me impactó esa frase:

"lo que no siempre se ve es el precio que paga en inteligencia natural ahogada por la miseria"

Ah, sí, esto no es para el imperialismo, es para todo el que tiene poder para decidir sobre el hambre y la miseria, y en cambio decide sobre la conveniencia y el lujo. La mayor pena de un párrafo así es que no sirve de nada, porque desde que el mundo es mundo los pobres a lo más que han llegado es a votantes en época de elecciones, o a piqueteros donde hagan falta, pero nunca a participar de las decisiones sobre la distribución del presupuesto, y no es que vayan a elegir bien porque seguramente tampoco, pero es a lo menos que deberían aspirar.

Por mi parte, si algo pudiera sería nombrar una sola comisión, una sola, abolir todas las demás, para que encuentre una forma de que todos puedan trabajar y recibir el justo pago, y que lo que sobre se reparta. Porque a mí tal vez no me da, pero habrá quienes sabrán cómo, y si no la esperanza está perdida.

Tanta inteligencia malgastada.

martes, 21 de octubre de 2008

Chorra, vos, tu vieja y tu papá...

Para variar, otra vez el gobierno nos va a meter la mano en el bolsillo.
Más de uno recordará que muchos economistas se preguntaban cómo iba a hacer el gobierno para pagarle al BM, cumplir con los vencimientos del 2009 y evitar que se dispare el dólar sin que bajen las reservas más de lo aconsejable, y peor aún en un entorno de commodities bajos y posibles déficits.
Bueno, aquí está el brillante plan: usar el dinero de los futuros jubilados.
Es decir, y con la excusa de que los fondos en poder de las AFJP esta vez han caído (como si no estuvieran obligadas por el gobierno a invertir en bonos argentinos en caída libre, cuando no es default), van a sacarnos el dinero del bolsillo, usarlo a discreción, y cuando llegue el momento de devolverlo seguramente será como en la época de las jubilaciones del estado: años de trámites para cobrar, y si tenés la suerte de que salga la jubilación antes que el entierro, horas de cola por dos miserables pesos.
O sea: hasta ahora vienen echando mano de una buena parte de la plata de los jubilados (con el recurso de obligar a las AFJP a invertir más del 50% en títulos argentinos). Pero eso fue hasta ahora; de aquí en más, van a disponer del 100%.
Y uno que creía que no había más que robar...

sábado, 4 de octubre de 2008

El país del oro

Si tuviera tiempo, me gustaría programar una especie de juego de PC estilo "Los Sims". La idea del juego sería gobernar un país hipotético, que podríamos llamar Aurentina; hacer de presidente, o de algún ministro (hasta podría ser multijugador). En la época del DOS y las pantallas "sólo texto" había un juego muy simple programado en Basic, donde uno hacía de Rey de un reino imaginario. Sencillo pero divertido; ahora quisiera algo más elaborado.
Aurentina sería un país que tiene de todo, y todo significa exactamente eso. Incluyendo a los aurentinos.
El problema con los aurentinos es cultural: básicamente les gusta la plata fácil y sienten alergia por el trabajo. También les gusta opinar, pero a los efectos del juego eso no influye mucho (sí influye el ánimo, pero eso no dependería directamente de las opiniones sino de sus características culturales: se las saben todas pero son ciclotímicos, triunfalistas, y con tendencia a ver el lado malo de las cosas).
Los gobernantes, lamentablemente, también serían aurentinos; esto significa que les gusta tener más que trabajar, y como cuando más tienen más quieren, todo gobernante (tarde o temprano) busca perpetuarse en el poder. Por lo tanto, las medidas de gobierno son orientadas a buscar el voto (o sea el bienestar inmediato) antes que el bienestar a largo plazo.
La consecuencia directa es que en Aurentina sólo se piensa en el corto plazo; el mediano plazo, cuando se considera, se considera largo. En Aurentina nadie cree que se pueda prever lo que los países reales llaman "largo plazo", y, como en una profecía autocumplida, el largo plazo es imprevisible: los ciclos económicos duran a lo sumo dos gobiernos. Es decir, si a uno le va bien, al que le sigue le irá mal.
La idea del juego es, por primera vez en la historia, poner un gobernante (el jugador) que no sea aurentino. Y ver cómo le va.

sábado, 20 de septiembre de 2008

El que depositó un dólar recibirá un dólar

¿Presidente Eduardo Duhalde (Argentina), 2002? No. Presidente George Bush, USA, 2008.
Aunque parezca gracioso, eso es lo que dijo ayer: lo vi por televisión. Raro que no haya sido tapa de Página/12... seguro que se lo perdieron.
Por lo visto con AIG no quisieron un segundo Lehman. ¿Está bien o está mal? Desde el punto de vista liberal, las empresas deberían ser libradas a su suerte; por otro lado, ¿para qué está el estado?. El mayor error de la administración Bush es haber actuado tarde; el liberalismo sin controles no se diferencia mucho de la anarquía.
¿Esto significa que el capitalismo es malo? Ni el capitalismo ni el comunismo son malos: el problema es que son idealismos, utopías más que ideologías (también el socialismo). La única forma de evitar que una utopía termine en el caos es usar los mecanismos de regulación adecuados. En el capitalismo, el poder político debe evitar el despotismo económico porque el exceso de desigualdad que se generaría terminaría desatando el caos social. Quizás el problema es, entonces, cómo ser justo y cómo no ser tirano.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Política, economía y sociedad

Últimamente estoy escribiendo mucho sobre economía. Es que es lo más fácil.
Este gobierno no ha tomado muchas medidas económicas: en realidad ha usado la economía para tomar muchas medidas políticas, es decir, lo económico está, todo el tiempo, ajustado por lo político.
La verdad es que eso no está mal, porque si no la economía sería la dueña y señora. ¿Y no lo es? No; la política es la dueña de la economía.
En condiciones normales (es decir, ideales), la política debería controlar a la economía para que la sociedad crezca, evolucione, mejore. En condiciones anormales (es decir, a lo que estamos acostumbrados), puede pasar cualquier cosa: que la economía derrumbe a un presidente, que la política viva de la economía y destruya a la sociedad, cualquier cosa.
Un país está mejor cuando crece no sólo en lo económico, sino también en lo político y en lo social. El crecimiento económico solamente, a costas del resto, termina mal.
No lo digo yo, lo dice la historia.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Como galleta en el agua

Para juntar todo el autobombo en un día: el viernes pasado estuve viendo algunos indicadores que muestran que la inflación se está desacelerando, aunque todavía dan un 30% de pronóstico y un 25% actual (personalmente, calculo que la actual anda en un 22%, y si llega al 30% será por la famosa profecía autocumplida). En resumen, que se venía un desacelere ya lo había comentado en junio, aunque justo es decir que muchos economistas decían más o menos lo mismo, con pequeñas diferencias en las causas consideradas.
El problema es que el gobierno está haciendo todo lo posible para acelerar todo de nuevo. Volviendo a la imagen anterior, cuando uno tiene un iceberg adelante lo peor que puede hacer es acelerar...

Iceberg

Por un lado me llena de orgullo que el FMI haya usado este mes la misma imagen del iceberg que usé aquí allá por marzo. Digamos que estoy casi 6 meses adelantado a los que saben de economía mucho más que yo ;-)
Por el otro, me llena de tristeza que los bochos del ministerio de economía (y de casa de Gobierno, o tal vez a causa de casa de Gobierno) sean tan lentos para reaccionar, entendiendo por reacción, claro, algo distinto de negar la realidad.
Claro, los indicadores no dan nada mal, especialmente si uno usa todos los del INDEC. Si se usan indicadores más reales, las cosas no están tan mal tampoco, el problema es el rumbo.
Para los que dudan: hay muchas formas de "cruzar" indicadores para estimar cuando alguno está "dibujado". El IPC (índice de precios al consumidor) se puede estimar de muchas formas, por ejemplo usando datos de recaudación, aduanas, PBI y alguna estimación de disminución real de la evasión (¿o alguien piensa que la base de recaudación está aumentando un 34% anual?). También se puede estimar en base al IVA, al impuesto al cheque, de mil maneras. Es más, se puede hacer un modelo de redes neuronales que detecte cuál es el valor "dibujado" y lo calcule - eso se llama "Sensor Validation" en técnicas de redes neuronales.
El problema es si se dibujan muchos índices, y se dejan de calcular otros. Ahora el gobierno se enoja con el BCRA, porque dijo un par de cosas que no le gustaron... Nada nuevo.

martes, 5 de agosto de 2008

De paso

Hace rato que no paso, así que vamos a dejar algo como para no ser tan abandonado, che, vamos.
Lo del campo a esta altura se ¿resolvió?. Lo de la nafta tampoco. Bueno, ahora van a dejar que suba un poco la luz. Aerolíneas es ¿Argentina?, y parece que algo del gas también. O sea.
O sea que este país "multicotómico" muestra una realidad distinta, nunca completa, cada vez que se lo mira. Por ejemplo: la inflación del Indec, la del BCRA, la del carrito del supermercado, la de las listas de precios, la de las estrategias para cobrar más sin que figure en la lista (hacer más nafta de alto octanaje y forzar escasez de súper, o cobrar un "derecho de playa" en las estaciones de servicio).
Como decíamos hace un tiempo, hay que sincerar las variables, nada mejor que empezar de a poco. Bien.
Lo de Cobos fue ejemplar (cada uno dirá si buen ejemplo o mal ejemplo). Pero también tiene de ambos: debilitar el poder central (bueno, mal no le viene que haya oposición, aunque sea de adentro), y por otra parte no avalar una ¿solución? que no tenga un mínimo de consenso. El que dice que el vicepresidente está para apoyar al Ejecutivo en caso de empate tiene miras muy cortas, habida cuenta del rol del Congreso. Es más, si fuera así, ¿para qué hacer que vote el vice? Personalmente, creo que lo mejor que podía hacer Cobos por el Ejecutivo es lo que hizo. Pero cada argento piensa distinto.
Por lo demás, qué pena no aprovechar (en el buen sentido) una crisis mundial y haber desperdiciado el pico de los commodities (yo soy de los que creen que este año no van a subir mucho más, ya lo comenté antes aquí). Si tenemos suerte y el petróleo baja un poco más estoy a tiempo de que se cumpla mi proyección y pueda mirar de arriba a los demás un rato (hasta que me equivoque, como corresponde).
Ah, bueno. Demasiado para un "vi luz y entré".

jueves, 19 de junio de 2008

Frio - y consecuencias inesperadas

Además de los fríos invernales parece venirse un enfriamiento de la economía. Parece que la culpa la tendría el conflicto con el agro, dicen muchos economistas (aunque hace menos de dos semanas otros decían que el enfriamiento era inevitable, consecuencia de la inflación).
Lo que yo pienso es que este largo conflicto (que como bien dice Santiago Kovadloff no es económico ni político) termine por tener consecuencias beneficiosas no buscadas por las partes. Como un enfriamiento de la economía y un desacelere de la inflación.
Si además el gobierno hace algo por frenar el gasto público, no sería raro que la perspectiva a mediano plazo sea menos oscura de lo que se veía hace unos días. Pero es necesario cuanto antes ganar previsibilidad.
A largo plazo, vamos, vivimos en Argentina... ¿quién piensa en el largo plazo?
A propósito, lo que mencionaba el otro día con respecto a los indicadores dibujados unos y escondidos otros... La Nación sacó una nota al respecto.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Verborragia

Hoy estoy prolífico, pero los aciertos de los últimos días me han puesto dulce... :-)

Hace unos días me mostraban un diccionario de 1919 donde decía con respecto a la Argentina (textual): "Todo hace creer que la R.A. está llamada a rivalizar en su día con los EE.UU. de América del Norte, tanto por la riqueza y extensión de su suelo como por la actividad de sus habitantes y el desarrollo e importancia de su industria y comercio, cuyo progreso no puede ser más visible".

Algunas (pocas) de las muchas cosas que uno (yo) piensa cuando lee esto...
- La inversión en investigación y desarrollo en Argentina es del 0,09% del PBI (4 veces menos que Brasil, 18 veces menos que USA, etc.). Sin investigación y desarrollo (mi humilde parecer) no hay crecimiento sostenible.
- No existen planes a mediano plazo; el tema de la energía y combustibles es un ejemplo. Se sabía en 2006 que la oferta de energía se igualaba con la demanda en 2008 (o 2009 con muchas lluvias), pero no se hicieron inversiones en energía hasta último momento (y además insuficientes). En biocombustibles nos quedamos afuera del acuerdo USA-Brasil, cuando somos el tercer productor mundial de soja y aceite de soja (después de ellos), y el mayor exportador mundial.
- Según al menos un par de econometristas, en *todas* las crisis argentinas hubo dos temas que se repitieron: mala situación internacional y exceso de (mal)gasto público (sí, yo creo que hay gasto "bueno": la inversión en infraestructura, en educación, en investigación, etc.). El gasto público aumenta todos los años y viene cada vez peor, es del 32% en 2007 (cada vez que el gasto público superó el 25% del PBI hubo crisis a más tardar en 2 años).
- Para tomar las medidas adecuadas hay que poder hacer prospectiva, para poder hacer prospectiva hay que tener datos objetivos confiables. ¿Los del INDEC?
- La recaudación aumenta, pero gran parte se va en pago de intereses de deuda (no, no la habíamos pagado toda, y además hemos creado nueva deuda del 2002 a esta parte: más de 6500 MUSD sólo en 2007). A principios de este año la deuda ya estaba en 145000 millones de USD, y eso que el CER (que se usa para actualizar una buena parte de la deuda) se basa en el IPC del INDEC...
- La tasa de crecimiento de Argentina, según varios economistas, es demasiado alta; estos tipos vienen recomendando (desde hace rato) "enfriar" la economía entre otras cosas para evitar un desmadre de la inflación. Como se ve que "alto índice de crecimiento" suena lindo, para "achicar" la inflación se usa el remanido método del control de precios, que desde que tengo memoria terminó con desabastecimiento primero, mercado negro luego, e hiperinflación después.

Si pasamos el 2009 sin crisis, por favor acúsenme de agorero o muéstrenme al mago que puso el país en rumbo...

La realidad y su conocimiento

En una de las listas de correos en que participo se suele hablar de la realidad, de su conocimiento y del error de confundir una cosa con la otra.
Exactamente lo que pasa en la mayoría de los gobiernos. Con mayor o menor éxito, tratan de modificar el conocimiento de la realidad suponiendo que así cambiará, también, la realidad.
No vale la pena detallar, por conocidas, en las manipulaciones que el gobierno K ha hecho en los índices oficiales desde la intervención del INDEC. Pero ahora ya no publicará los índices de precios de San Luis (y posiblemente los de las otras provincias que antes incluía). Claro, dan muy por encima del índice oficial.
Pero la realidad no se ajusta a los requerimientos gubernamentales... Haciendo buen uso del "web archive" (http://www.webarchive.org/, en donde se pueden encontrar páginas web de hace años) tengo que la carne para milanesas, por ejemplo, ha subido un 22% marzo-marzo según datos de ADECUA. Lamentablemente estas entidades son bastante inconsistentes en cuanto a las listas de productos relevadas entre uno y otro año, pero mis propios tickets de supermercado dicen que la leche subió entre 20 y 30%.
Ayer la TV mostraba que las naftas súper ya superaron los 3$. Y he hablado antes de los problemas con los hidrocarburos.
Lamentablemente, el gobierno se ha quedado corto. Les falta esconder a los pobres y a los corruptos, dibujar el PBI y el gasto público, un par de iniciativas más y estaríamos a un paso de ser el mejor país del mundo...

jueves, 20 de diciembre de 2007

Credibilidad

"Algunos [...] le creen más a los Estados Unidos que a su propio país" (Kirchner -él- en un discurso, refiriéndose al problema de la valija).
Si es por la credibilidad de las autoridades argentinas, no tengo duda a quién creerle. Aún sin saber nada del tema. Aún sabiendo que las autoridades en EEUU no son mucho mejores.
Pero cualquier cosa es más que nada.

lunes, 29 de octubre de 2007

Elecciones ¿elecciones?

Las elecciones de ayer demuestran, como siempre, algunas cosas que ya sabíamos.Por ejemplo, que los argentinos somos muy localistas (ver votos de Sobisch en NQN, de Cristina en Mendoza a pesar de los índices de inflación, de Rodríguez Saá en La Rioja o San Luis; la excepción es Carrió en Chaco, donde quedó atrás de Lavagna). Aún así, el porcentaje de R.Saá en San Luis da para ser suspicaz...
Que Lavagna gane en Córdoba no es imprevisible, pero en este contexto país alcanza a ser casi sorprendente. Que Carrió le gane a Lavagna en capital también es bastante sorprendente, al menos para mis prejuicios.
Tercero, que el argentino medio es muy conservador y le asusta cualquier cosa que se vaya para algún extremo (o que perciba así). Una vez más, la izquierda y la derecha no existieron (quien diga que Lavagna es de derecha o Carrió de izquierda que se vaya a leer otro blog).
Ah, y por supuesto, que los peronistas son especialistas en ganar elecciones (a menos que la gente esté muy asustada), especialmente en contextos de pobreza y bajos niveles de educación. Y si no mirar el ranking: Santiago, Salta y Formosa a la cabeza, Capital, Córdoba y Santa Fe al pie (San Luis no puede incluirse en las estadísticas).
Ahora, que haya gente que crea que este domingo eligió algo...
Entre los candidatos elegidos a dedo (todos), el trabajo de propaganda de los medios más influyentes, la falta de renovación en la política... lo único realmente sorprendente es que Quindimil haya perdido en Lanús.