Copy & Paste, o copiar y pegar, es una actividad bastante antigua: el arte del collage en papel, se cree, se originó en China hace más de dos mil años, más o menos cuando se inventó el papel.
El método actual, sin embargo, involucra una computadora, un mouse, un mínimo de habilidad con la mano... y un documento (o sitio web) de donde copiar, generalmente en forma indiscriminada.
El gran beneficio del C&P es la productividad. Se puede producir mucho con poco esfuerzo.
La gran desventaja es la calidad: como no hace falta utilizar ninguna neurona en el asunto, se mezclan burros y grandes profesores, Carneras y Sanmartines.
Dicen los que saben que un buen medio no publica ninguna noticia sin verificarla con dos fuentes. El prolífico avance del C&P en internet da por tierra con tal principio ético: podemos encontrar la misma burrada decenas de miles de veces (o millones, si está en inglés, porque las burradas en inglés se multiplican más rápido).
Sin embargo, esto no obsta para que internet sea una importante fuente de información. Sólo hay que ir un poco más allá, investigar, descartar fuentes duplicadas, mirar sitios serios, y cruzar con información conectada que nos permita estar un poquito más seguros (nunca 100%).
Con un poco de investigación, buenos fundamentos y algo de creatividad, se puede transformar la información en conocimiento.
Claro, lleva un poco más de tiempo y esfuerzo, cosas que no abundan en estos incios del siglo XXI.
viernes, 11 de marzo de 2011
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