Es bastante emocionante descubrir a los 40 y tantos que uno ha vivido equivocado. Un descubrimiento.
En estos días me enteré que los seres humanos tenemos, no cinco, sino siete sentidos. A los reconocidos del tacto, la vista, el oído, el gusto y el olfato se suman el vestibular (la sensación de la propia ubicación en el espacio, percibida gracias a los conductos semicirculares en los oídos) y el propioceptivo (la autopercepción de la ubicación y el movimiento de las articulaciones, una especie de realimentación interna del sistema motor).
Por el sistema vestibular somos capaces de saber dónde están "arriba" y "abajo" aún flotando en el mar con los ojos vendados.
Por el propioceptivo, somos capaces de acertar un anillo en el dedo correcto al primer intento con las manos en la espalda.
Esto está bueno. Tal vez haya otros sentidos, relacionados con la realimentación de otros sistemas distintos del motor (o quizás sean parte también del propioceptivo). En un primer intento, no se me ocurre ninguno ya que todo lo que el ser humano hace sobre el mundo externo requiere participación del sistema motor.
Claro, a menos que creamos en la telekinesis, la transmisión del pensamiento, y ese tipo de cosas.
domingo, 23 de agosto de 2009
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1 comentario:
Tendría que hacer también una entrada sobre las inteligencias. Es que antes un creía que era inteligente o no, pero en realidad parece que hay como 8 inteligencias. Seis funcionales (lingüística, lógico-matemática, espacial, corporal-cinestésica, musical y naturalista), la intrapersonal y la interpersonal. Lo ideal sería tener un buen equilibrio en esos tres grupos; difícilmente una persona pueda descollar en las ocho. Pero estas dos últimas son determinantes.
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