Sin coincidir políticamente (me niego a aceptar que los males latinoamericanos sean exclusiva consecuencia de las políticas estadounidenses, ya que bastante hemos hecho los propios nosotros), rescato este texto de Cortázar tomado de por ahí:
"América Latina paga el precio agobiante de la explotación que hace el imperialismo de sus riquezas propias; lo que no siempre se ve es el precio que paga en inteligencia natural ahogada por la miseria. Mi pequeño lustrabotas tenía esa curiosidad vigilante que alimenta la inteligencia y la vuelve visible y activa; pero ninguna escuela, ninguna pizarra, ningún maestro habían orientado esa fuerza que giraba en el vacío."
Además de disfrutar en esa página ese estilo al que tanto se parece el de Pescetti cuando escribe para niños (o mejor viceversa, no me pregunten por qué me suenan tan parecidos, pero me suenan); bueno, además, me impactó esa frase:
"lo que no siempre se ve es el precio que paga en inteligencia natural ahogada por la miseria"
Ah, sí, esto no es para el imperialismo, es para todo el que tiene poder para decidir sobre el hambre y la miseria, y en cambio decide sobre la conveniencia y el lujo. La mayor pena de un párrafo así es que no sirve de nada, porque desde que el mundo es mundo los pobres a lo más que han llegado es a votantes en época de elecciones, o a piqueteros donde hagan falta, pero nunca a participar de las decisiones sobre la distribución del presupuesto, y no es que vayan a elegir bien porque seguramente tampoco, pero es a lo menos que deberían aspirar.
Por mi parte, si algo pudiera sería nombrar una sola comisión, una sola, abolir todas las demás, para que encuentre una forma de que todos puedan trabajar y recibir el justo pago, y que lo que sobre se reparta. Porque a mí tal vez no me da, pero habrá quienes sabrán cómo, y si no la esperanza está perdida.
Tanta inteligencia malgastada.
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