[Publicado en FB el 11/10/2012]
Hay padres que quieren otra cosa, y tienen motivos válidos.
Pero a mí me gustaría encontrar un lugar donde los chicos puedan aprender inglés sin presiones, sin notas, un espacio donde se "sumerjan" en la cotidianeidad del idioma. No para tener un certificado de que saben leer y escribir en inglés, sino para que puedan comunicarse bien en inglés, con o sin papeles.
Me parece una complicación innecesaria que un chico tenga que pasar el tiempo que le dejan la escuela, los deberes y las demás actividades aprendiendo tablas de verbos irregulares, reglas gramaticales y esquemas sintácticos, cosas que los bebés aprenden naturalmente escuchando y hablando; esas cosas se deberían enseñar una vez que ya podés mantener una conversación, aunque sea sencilla. Es decir: primero incorporar el léxico, la forma, etc., para recién después explicarlos, dar cuenta de excepciones, etc. Es decir: primero adquirir, luego explicar.
[Agrego otro ejemplo: hagan memoria, ¿cuándo aprendieron a jugar al truco, cuando les explicaron las reglas o cuando les dieron las cartas, les mostraron, los corrigieron...? Seguro que las reglas las entendieron recién después de haber jugado un par de veces]
Para colmo, muchas veces con las clases no alcanza... pero si yo les tengo que dar apoyo en casa y sentarme horas con ellos para que entiendan y puedan completar el libro porque no pueden hacerlo solos, ¿para qué pago un instituto?
Me gustaría más ver que hacen cosas, como cocinar, jugar, charlar, barrer, leer, cantar, bailar, pero en inglés. Puede ser más lento, pero más divertido. Me dirán que esto se hace, pero yo veo chicos sentados en sillas con libros de inglés y pizarrón al frente, generalmente diálogos ficticios disociados del hacer.
Y una vez más: en el idioma que sea, "las notas" son, en mi opinión, una herramienta que los maestros usan para ejercer su poder sobre el alumno (pobres, alguna tienen que tener ;-). En lugar de usar un sistema de evaluación para diagnosticar en qué momento evolutivo está el alumno, cómo está aprendiendo, y en base a ello re-elaborar estrategias para facilitar el aprendizaje, la evaluación se usa para castigar al que no obedece el dictamen del docente: "usted tiene que estar acá".
Para mí es claro que:
- un alumno respeta más a un docente que le pone una buena nota que al que le pone un dos
- el padre se pregunta para qué paga si no aprende
- el maestro le pasa al alumno toda la responsabilidad de aprender (y la de aprender a medida del maestro)
¿Se podrá enseñar desde otro lugar?
Por supuesto, los chicos son lo suficientemente flexibles como para aprender igual - se trata de no sufrir tanto en el intento.
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