martes, 8 de enero de 2013

La mente colectiva

[Publicado en FB el 12/4/2012]

En "Más que humano" (1953), Sturgeon cuenta una historia en la que seis personas especiales tienen extrañas habilidades y colaboran para comportarse como un único ser, evolucionando para llegar a lo que el autor llama un "homo gestalt", un nuevo paso en la evolución.

La idea siempre me atrajo: un nuevo escalón evolutivo que pasa de la conciencia individual a una especie de super-conciencia más poderosa y grupal, que requiere un absoluto desprendimiento de lo individual, una respuesta ciega a lo que sería la mente colectiva - en Sturgeon, el problema que aparece es ético, ya que este "individuo colectivo" carece de ética, algo que se resuelve hacia el final.

En esa época Asimov publicaba lo que en principio fue la trilogía de las Fundaciones (ahora "heptalogía"), donde el psicohistoriador Seldon predice la evolución a gran escala en base a leyes matemáticas (descubiertas por él) que describen el comportamiento de las masas.

Sumando el moderno concepto de globalización, resulta obvio pasar entonces a un concepto de mente colectiva que ya no sería como la de Sturgeon, basada en un pequeño grupo con habilidades especiales: esta vez imaginamos un enorme conjunto de "células" que abandonan su individualidad para asumir un comportamiento orgánico en el que lo individual es funcional a lo colectivo, y lo determina, pero ya no en forma consciente. Algo así como la hinchada en un estadio de fútbol, o como un enjambre de insectos en los que el comportamiento individual es caótico pero el grupo tiene una dirección media bien definida.

Este "organismo" es ahora global, ya que dispone del medio que supone la red para interconectarse, pero no único: lo que une a cada ser colectivo es una ética común, y el mundo físico no es determinante. Así, podemos postular la aparición de este nuevo ser "más que humano" con intereses propios y una conciencia colectiva que recién está en su infancia.

Los mecanismos de intercambio con el medio (como twitter ahora, por ejemplo) son los que permiten a estas consciencias existir, e influir y ser influidas por otras similares. En esta infancia de lo colectivo el comportamiento es en general errático, caprichoso y sin consciencia de ser; sin embargo, aparecen cada tanto acciones colectivas que van dando una idea de poder que explotará en la adolescencia. El ser colectivo usará su poder para romper los límites y probarse a sí mismo; el grave problema será entonces la falta de modelos, de un espejo en que mirarse. Será una adolescencia difícil.

Cuestiones importantes quedan por analizar: ¿cuál será, si la hay, la moral colectiva unificadora? ¿cuál la super-ética común? ¿en cuánto estarán condicionadas por las estructuras físicas y sociológicas existentes, como los gobiernos y las culturas?

Estas ideas no son nuevas, ya que las instituciones, por ejemplo, se comportan de manera similar; sin embargo, en esos casos hay algunas cosas más claras, como el reconocimiento de objetivos comunes, la ética institucional, y un mecanismo de dirección formal. Yo creo que las diferencias más importantes pasarán por estos temas: los objetivos, por ejemplo, ya no serán necesariamente conscientes, los líderes (si los hay) serán espontáneos y fugaces.

Paradójicamente, esta asimilación del individuo a la red parece darle más poder (o influencia), pero eso es sólo en la medida en que sea funcional a la ética global. Es decir, un poder aparente: no hay uno que guíe, simplemente vamos todos para el mismo lado.

¿Cuál será la inteligencia en ese nuevo ser colectivo? ¿Quién dominará los sentimientos?

Releyendo esto que escribí hace ya bastante tiempo, lo asocio a un texto de Casciari que leí hace unos días, en el que critica a la industria editorial porque mira al mundo con una mente antigua, y el mundo cambió. Creo que todavía hay muchas reacciones a estos cambios, pero también (como Casciari) creo que son inevitables.

sábado, 25 de junio de 2011

Sistemántica, premios y castigos

[Publicado en FB el 25/6/11]

Mencioné hace poco la sistemántica, creo, el "arte-ciencia" fundado por John Gall (o al menos "organizado" por él). No me acuerdo si mencioné el axioma "los sistemas desarrollan sus propias metas", que significa que una vez que se crea un sistema (software, empresa, institución, lo que sea), éste desarrolla metas que no necesariamente (o debería decir nunca) son las metas para las cuales fue creado.

[Al margen, una de las metas principales de todo sistema es sobrevivir, es decir, permanecer; por eso es tan raro encontrar un sistema desmantelado: a veces convertidos o disfrazados, siguen ahí, no siempre silenciosos].

Por otro lado, en los cursos de management o de RRHH se menciona la importancia de los sistemas de premios y castigos, tanto en el control de la gestión como en la motivación para el cambio. Digamos que sin un sistema de premios y castigos todo se diluye, se subjetiviza, se relativiza.

Ahora bien, hoy he llegado a la conclusión de que no hay institución sin sistema de premios y castigos. Lo curioso del caso, o tal vez a esta altura obvio, es que cada organización desarrolla sistemas implícitos de premios y castigos orientados a sostener sus propias metas (las mencionadas en el primer párrafo).

Esto quiere decir que, cuando la dirección de una organización no define explícitamente un sistema de premios y castigos, termina premiando las acciones funcionales a las metas "ocultas", implícitas, de la organización.

Un ejemplo, burdo diría: quienes acceden a los cargos ejecutivos más altos en los partidos no suelen ser los más idóneos para los objetivos del cargo, sino los más funcionales a los objetivos del partido. Otro: en una institución dedicada a la salud, no se premia a quien cura más rápido al enfermo sino a quien invierte más en estudios de alta complejidad. Y así (aclarando: cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, etc.)

En resumen, una vez más es el "horror al vacío" en la naturaleza (y por lo tanto en los sistemas). Lo que no hace quien debe hacerlo, el propio sistema lo hace, acorde a sus propios fines: ésos que no podemos prever, ni influir, ni eliminar.

miércoles, 15 de junio de 2011

Marketing político (o las marcas contra las ideas)

Hace poco tiempo intercambiábamos opiniones sobre política en un almuerzo, y alguien dijo algo que me pareció revelador: en Argentina importan más las marcas que las ideas.

Doy más detalles: los partidos políticos grandes, en Argentina, no se arman alrededor de ideas, sino de "marcas". Perón, UCR, son sólo marcas, como Boca o River, y por eso en cada partido podemos encontrar todo el espectro ideológico. Porque lo que importa es la foto (o el escudo) en la boleta.

No quiero decir que en los partidos no haya quienes tienen un modelo de país, pero... ¿qué tiene que ver el de Menem con el de Kirchner, por ejemplo? El modelo de Perón es bastante claro, está en las 20 verdades, pero a ningún peronista parece interesarle mucho. Digamos como mínimo que los hechos no lo reflejan.

Hace no mucho, los políticos debatían ideas, hablaban de políticas. Todavía me acuerdo el libraco con la plataforma de Raúl Alfonsín. Hoy nadie se molestaría en escribirlo, porque nadie se molestaría en leerlo: no se debaten ideas, se hace marketing.
Por eso los kirchneristas necesitan a Cristina: porque no tienen a nadie más con tan buena imagen (estamos hablando en general). ¿Si tiene ideas? En lo que hace al resultado de las elecciones, no pesa. En la UCR se bajan candidatos sin presentar pelea: es claro que la imagen de Alfonsín los ha superado.

Notar que "Cristina" y "Néstor" son la "marca" del kirchnerismo, y no "Kirchner" (aunque Cristina se refiere a él por el apellido, lo que también tiene su efecto). Los que saben de marketing pueden explicar mucho sobre esto: la empatía que se produce (sobre todo en ciertos sectores sociales), por ejemplo. En cambio, Perón era y es Perón más que Juan Domingo.
Ricardo Alfonsín, en cambio, es "Alfonsín". Por eso aglutina al radicalismo esperanzado más que ningún otro candidato radical, y dudo que el radicalismo encuentre un candidato mejor (para los radicales, ya que para el resto la evocación puede ser contraproducente).
Estas consideraciones permiten pronosticar un triunfo casi seguro de Cristina sobre Ricardo, y una pelea más pareja entre Alfonsín y un kirchnerista cualquiera.

Finalmente: puse arriba "marcas contra ideas", porque es tan completo el triunfo de las marcas que las ideas no sólo pasan a segundo plano: desaparecen. Eso es terrible, porque significa que a nadie le importa, al momento de votar, qué modelo de país queremos o, algo mucho más concreto, qué esperamos del futuro cercano.
Nos hemos convertido en un pueblo sin esperanza.

viernes, 11 de marzo de 2011

Copypaste

Copy & Paste, o copiar y pegar, es una actividad bastante antigua: el arte del collage en papel, se cree, se originó en China hace más de dos mil años, más o menos cuando se inventó el papel.
El método actual, sin embargo, involucra una computadora, un mouse, un mínimo de habilidad con la mano... y un documento (o sitio web) de donde copiar, generalmente en forma indiscriminada.
El gran beneficio del C&P es la productividad. Se puede producir mucho con poco esfuerzo.
La gran desventaja es la calidad: como no hace falta utilizar ninguna neurona en el asunto, se mezclan burros y grandes profesores, Carneras y Sanmartines.
Dicen los que saben que un buen medio no publica ninguna noticia sin verificarla con dos fuentes. El prolífico avance del C&P en internet da por tierra con tal principio ético: podemos encontrar la misma burrada decenas de miles de veces (o millones, si está en inglés, porque las burradas en inglés se multiplican más rápido).
Sin embargo, esto no obsta para que internet sea una importante fuente de información. Sólo hay que ir un poco más allá, investigar, descartar fuentes duplicadas, mirar sitios serios, y cruzar con información conectada que nos permita estar un poquito más seguros (nunca 100%).
Con un poco de investigación, buenos fundamentos y algo de creatividad, se puede transformar la información en conocimiento.
Claro, lleva un poco más de tiempo y esfuerzo, cosas que no abundan en estos incios del siglo XXI.

jueves, 10 de marzo de 2011

Confusión carnavalesca

Uno, con un poco más de lectura encima, nota detalles que no siempre notaba, años ha, en lo que lee. En las notas de los diarios, de la "net"... y en los apuntes de los chicos.
Con este furor neoKristinista por el carnaval (como si el carnaval hubiera sido alguna vez de alguien), en las escuelas los chicos de 4° tiran nieve (porque parece que los otros son muy chicos) y los de 5° estudian la historia del carnaval, que parece que nos viene de los sumerios, los egipcios y los romanos.
Paso de los sumerios y los egipcios, porque no sé qué bailaban los sumerios y porque no sé qué tiene que ver el renacimiento de Apis, excepto que se festejaba. En cuanto a los romanos, los dichos apuntes y notas dicen que vienen de las fiestas de Baco (o Dionisios), las saturnales y las lupercales.
Acá tenemos un problema, porque se están confundiendo cosas muy distintas (excepto en que todas son fiestas).
Si vamos a lo característico del carnaval, a las lupercales les falta alegría y desenfreno, a menos que eso sean los sacrificios de perros y los luperci pegándole a la gente con tiras de cuero.
En cuanto a las saturnales, eran fiesta de alegría para la gente y los esclavos (que por ese entonces no eran muy gente), así que algo de carnaval tiene, con comidas y regalos, festejando el nuevo año solar. La fecha (25 de diciembre), el sol invicto, los regalos y la libertad (aunque un poco limitada) de los esclavos terminaron siendo "adoptadas" por la Iglesia, que eligió ese día y esos símbolos para la Navidad.
Lo que nos queda, el verdadero origen del carnaval, son las bacanales, las fiestas de Baco-Dionisios, borrachín y glotón, aunque se hace un poco difícil explicar para los menores qué eran las orgías. Es muy probable que el Rey Momo, tan popular en el carnaval sudamericano, sea una representación algo transformada de Baco.

martes, 11 de enero de 2011

Econometría

Tenía ganas de dejar el tema economía, pero me tentó leer este artículo que escribí hace casi 2 años.
Bueno, la verdad es que la inflación promedio, según mis mediciones, se está manteniendo en estos últimos años en el 22% (punto más, punto menos).
Sólo para registrarlo, para compararlo con el INDEC, y para volver a mirarlo en 2 años más, mientras siguen jurando que no supera el 12%.

domingo, 9 de enero de 2011

Nasrudin

Hoy leí una historia muy educativa de Nasrudin (o Nasreddin)... debo decir que no lo tenía por ese lado ;-)
Nasrudin es un antiguo personaje mítico sufí sobre el que se cuentan historias generalmente graciosas, y en las que él suele ser un Mullah (maestro) bastante vivo. La wikipedia lo define bien como "una especie de antihéroe del Islam".

Una de las historias más conocidas dice algo así...

Estando Nasrudin en un pueblo nuevo, le pidieron que le hable a la gente en la Mezquita. Después de negarse un par de veces, accedió y le preguntó al pueblo: "¿Acaso saben de qué les voy a hablar?".
Como le dijeron que no, les respondió: "Entonces no tiene sentido que me esfuerce", y se bajó del púlpito.
Al día siguiente, asombrados por su sabiduría, le pidieron que hable de nuevo. Luego de negarse un par de veces accedió y le preguntó al pueblo: "¿Acaso saben de qué les voy a hablar?".
La gente, que se había puesto de acuerdo, dijo que sí, a lo que Nasrudin respondió: "Entonces no tiene sentido que me esfuerce", y se bajó del púlpito.
Al tercer día, una vez más, le pidieron que hable. Luego de negarse un par de veces accedió nuevamente y le preguntó al pueblo: "¿Acaso saben de qué les voy a hablar?".
La gente esta vez se había preparado bien: la mitad contestó que sí, y la otra mitad que no; a lo que Nasrudin contestó: "Entonces, que los que saben le cuenten a los que no saben". Y se bajó de nuevo.

Hay demasiadas para ponerlas acá, pero del proyecto Gutenberg se puede bajar un libro de G.Borrow que recoge muchas de ellas.